Puente de la Constitución, Madrid.Tras depositar a mis pequeñas prendas con su queridísima tía.
Mario y yo comenzamos el proceso de la fotosíntesis artística: dióxido de carbono de los transportes públicos, junto con la luminiscencia de 4 lugares santos; Casa Encendida, Reina Sofía, Caixa Forum, Thyssen,(por desgracia tropezamos con la noche antes de alcanzar " El matadero") proceso tras el cual nuestros fluidos vitales pasaron del estado bruto, al elaborado.
Ya por la noche, tomando un vermú en la plaza de Chueca, tuve la siguiente revelación ( es lo que tiene el alcohol, que desescama los ojos). El arte es un absoluto y auténtico parque de atracciones, y como tal pretendo explicar mi símil:
Primero fue la Casa Encendida, en la cual vimos la exposición de Thomas Hirschhorm. Bien, digamos que me sentí elevada por los aires sometida a diversos lupen(¿se llaman así las vueltas boca abajo?) en los que tras perder las tres dimensiones, lo único que sientes al tomar tierra es un irritado cuerpo contrariado por el viaje astral, con signos de un imposible anclaje en sí mismo, en forma de dientes apretados sobre labios que no hacen más que encarcelar la arcada . Lo siento, pero no soporto el arte político o social, al más puro estilo amarillo (telediarios Antena 3 frente a los optimistas de la 2) puag!.
Después fue el Reina Sofía, entre muchas otras cosas, hablaros de una instalación de Hans Haacke "Circulation",una instalación en el suelo de la sala de tubos de riego conectados unos a otros simulando una especie de sistema nervioso dentro de los cuales circula agua y aire.
me encontré subida en un tio- vivo, transportada al concepto magia que se siente con 6 años mezclado con la sobredosis de significado con el que te satura la adoctrinadora edad adulta. 1º Sentir, 2º Si se tercia entender, como el globo que se escapa y ves ascender sobrecogido por la belleza, pero absolutamente decepcionado por la pérdida. Una obra de las que a mi me gustan, sencillas pero madre de Dios cuando levantas un poquito la tapa de lo que hay ahí. Bajas algo mareado sí, pero los ojos brillan.
Otra exposición que vimos en el Reina Sofía fue la de Valcarcel Medina (un bestia), en las carboneras de este museo que por primera vez se abrían al público. Una especie de cueva de ladrillo en el sótano del Museo en el que sólo había un espacio vacío con tres o cuatro sillones distintos con una lámparilla situados en las esquinas , como únicos habitantes de la sala . Pero cuando el ojo se acostumbra a la oscuridad aparecen nuevos elementos: un hilo de lana roja recorriendo las paredes de ladrillo hasta desembocar en un texto colgado en la pared. Lo ojeo, Julio Cortazar, "La casa tomada" empiezo a leerlo, y la sala que ya se ha ubicado en mi cabeza comienza a habitarse. Jamás había experimentado nada parecido, Valcarcel te da un espacio vacío que sólo se llena con la lectura del texto, como si es espectador fuese el medio conductor entre la palabra y el espacio. Impresionante. En esta atracción no se sube a nada, es de las que entras con tu propio pie, una especie de sala de los espejos que te devuelven tu imagen transformada, no hay nada, solo tú, y lo que sientes sobre ese tú.
De ahí a la Caixa-Forum, nada atrayente que comentar, una atracción más por la que pasar de largo.
Para terminar, el Thyssen y sus "Lágrimas de Eros".Me encanto.Estáis obligados a verla.Y me viene al pelo una frase del libro que estoy leyendo estos días y del que hasta el momento es lo único que me gusta (Saber perder,David Trueba): "El deseo trabaja como el viento. Sin esfuerzo aparente. Si encuentra las velas extendidas nos arrastrará a velocidad de vértigo. Si las puertas y contraventanas están cerradas, golpeará durante un rato en busca de las grietas o ranuras que le permitan filtrarse. El deseo asociado a un objeto de deseo nos condena a él. Pero hay otra forma de deseo, abstracta, desconcertante, que nos envuelve como un estado de ánimo. Anuncia que estamos listos para el deseo y sólo nos queda esperar, desplegadas las velas que sople su viento. Es el deseo de desear."Poco más que decir, tan solo detenerme en alguien que desde hace mucho tiempo tiene el don de abrirme en canal: Bill Viola. El único vídeo-artista capaz de hacer de cada fotograma una obra en sí misma, sin necesidad de obligadas secuencias. Solo él hace infinita la gesticulación del alma. De los que te penetran el pecho haciendo una extracción indolora del corazón, que observamos palpitar entre sus manos, para una vez acariciado, devolverlo a su cavidad aun adormecido por el arrullo. ¿Y con qué atracción podría compararlo?...mmm...sí, una noria gigante.
La valcarcilada de este curso
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Es fastidiar, por no decir joder, a todo un colectivo que está siendo
maltratado durante años y que se come los marrones de mucha gente. Y
seguimos siendo ...
Hace 12 minutos
2 comentarios:
Y a mí quéeee! jajaja..No es hoy el día de los inocentes? ah no..upss, pendona!
Pero cómo cojons aparece esta entrada ahora si es del 21 y yo no la había visto? esto q es lo que es? Todavía con efectos retardados? Polisémica!
Un puente estupendo!
Feliz Noche, Vieja!(he ahí la importancia de las comas,jajaja)
Un besito pa los 4. El año nuevo te lo felicito cuando se acaben las campanadas..tolo, tolon, tolon..
Me gusta,hablas de cosas que no conzco,incluso,a veces de cosas que no entiendo,pero me gusta,me gusta tu interpretacion tan poetica, ,sensitiva,sensorial de las cosas.
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